Sabrina Carbone Publish: “BLANCA VARELA Y SU TIGRIDAD”, DE MANUEL LOZANO

BLANCA VARELA Y LA TIGRIDAD

 

Este texto inauguró la edición “Día Mundial de la Poesía (Unesco): Tributo a Blanca Varela”, de El Oro de los Tigres -Comunicación de Autor-, correspondiente al 19-III-2009

 

 

Un catecismo salvaje la anidaba desde lejos. Un catecismo salvaje le hacía destripar muelles y puertos (siempre el agua con sus anuncios, con sus “idus de marzo”); le hacía revelar aquellas transparencias de lo visible. Desgarradoramente, ella jugaba con esos fulgores: los encerraba en pequeñísimas botellas de cristal para mirarlos con una lupa desmedida, acaso regalada por Henri Michaux.

 

¿Está sólo en el viento el verbo, este verbo? ¿Qué principios le aplicabas al silencio mentiroso, siempre para correr en busca del grito lustral -vestigial y traicionero? Como Kafka en sus Diarios, ella pensaba: Notable, tal vez peligroso, tal vez redentor consuelo el de escribir; ese escapar de un salto de las filas de los asesinos, esa observación de lo que ocurre. Observación de lo que ocurre, cuando se logra un tipo de observación superior; un tipo superior, no más agudo; y cuanto más alto es este tipo de observación, tanto más inalcanzable será resultará para dichas “filas”, y por lo tanto más independiente, y por lo tanto más sujeto a sus propias leyes de movimiento, y por lo tanto más incalculable, más alegre, más ascendente será su camino.

 

Blanca Varela supo del hambre de toda poiésis, amor y hambre -las palabras verdaderas para Billie Holiday-, lo supo desde la certeza del puerto de su primer libro. Sus poemas llueven, literalmente llueven. Asedian con el más metafísico, ardiente de los misterios: lo visible. Blanca Varela supo de los fósiles que nos trae toda lluvia. Fue su cantora, arrancó y desmenuzó cada huesecito con la paciencia de una abuela de Ibsen. Los expuso durante largos años a los ciclos de la luna y del sol. Los miró, largamente. Los miró hasta convertirlos en diamantes.

 

Entonces regresó al puerto (desconfiadora siempre de la especie, siempre insatisfecha pero alerta) para crucificar en nuevas palabras esa lastimadura con que la vida prueba a la vida.

 

 

Manuel Lozano

Villa Santa Lucía de Syracusa, marzo de 2009

 

Annunci

Rispondi

Effettua il login con uno di questi metodi per inviare il tuo commento:

Logo WordPress.com

Stai commentando usando il tuo account WordPress.com. Chiudi sessione / Modifica )

Foto Twitter

Stai commentando usando il tuo account Twitter. Chiudi sessione / Modifica )

Foto di Facebook

Stai commentando usando il tuo account Facebook. Chiudi sessione / Modifica )

Google+ photo

Stai commentando usando il tuo account Google+. Chiudi sessione / Modifica )

Connessione a %s...